La calidad de vida en las personas mayores está muy relacionada con la idea de mantenerse activo y sentirse útil; es por ello, que como cuidadores tenemos la responsabilidad de proponer diferentes actividades que les alejen del sedentarismo, eviten la aparición de síntomas psicológicos y conductuales (nerviosismo, agitación, alteración del sueño), y de las sensaciones de apatía o de aburrimiento.

Las ocupaciones dan sentido a nuestra vida

La ocupación es un proceso que comienza en el momento que nacemos y se va desarrollando a lo largo de nuestra vida.

Las ocupaciones son aquellas actividades de la vida diaria: el autocuidado, las labores domésticas, el trabajo, los hobbies, las actividades sociales, culturales, recreativas, etc. Todos hacemos diferentes elecciones y las realizamos de una manera diferente, como seres individuales que somos.

Bien es cierto, que el proceso de envejecimiento puede traer una serie de procesos que llevan consigo deterioro físico, psicológico y social. En el caso concreto de las demencias este deterioro se ve agravado por la pérdida de voluntad, la anosognosia (falta de reconocimiento de los síntomas o de la propia enfermedad) y la aparición de posibles alteraciones de la conducta o del estado de ánimo.

¿Qué es una demencia?

Es importante recordar que es una demencia. Es un conjunto de síntomas que afectan a las funciones cerebrales y que acaban afectando al desempeño de las actividades de la vida diaria, la memoria, la toma de decisiones, la orientación, la conducta, la expresión de los sentimientos, la comunicación y la personalidad.

Aunque hay muchos tipos de demencia la más prevalente de todas ellas es el Alzheimer.

Terapias no farmacológicas en las personas con demencia

Actualmente no existen tratamientos farmacológicos que curen los síntomas de la demencia. Sin embargo, sí contamos con una serie de Tratamientos No Farmacológicos (TNFs).

Las TNFs se refieren a todas aquellas acciones, intervenciones y programas que se realizan con un fin terapéutico sin la utilización de fármacos, ni químicos. Su objetivo, sin embargo, no es sustituir la medicación, ya que ambos tratamientos son complementarios.

Desde Fundación Rey Ardid proponemos 12 Terapias No Farmacológicas para poner en práctica si eres cuidador de una persona que padece demencia.

Las aficiones

Son aquellas actividades que resultan significativas y están dotadas de sentido para la persona.

Algunas de ellas pueden ser: las actividades domésticas, la costura, el dibujo o la pintura, la artesanía, las manualidades, la lectura, la fotografía, el cine o la música, la cocina, las actividades religiosas o las tradiciones, los juegos de mesa, las actividades culturales, etc.

Actividades de la vida diaria

Son aquellas actividades del día a día que se realizan de manera casi automática, pero que forman parte de nuestras rutinas particulares y que son propias de nuestra manera de ser o de actuar.

Algunas de ellas pueden ser: las actividades de aseo o autocuidado, el vestido, las tareas domésticas, las gestiones médicas o financieras, el uso de las nuevas tecnologías o del trasporte público, etc.

Estimulación cognitiva

Son aquellas actividades cuyo fin es reestructurar los procesos mentales superiores (memoria, atención-concentración, lenguaje, cálculo, funciones ejecutivas, percepción, razonamiento, gnosias y praxias.

Todas ellas pueden trabajarse mediante cuadernos de ejercicios, la lectura, los juegos de mesa, los puzzles o rompecabezas, los pasatiempos o mediante el uso de las nuevas tecnologías.

Reminiscencias

Son aquellas tareas cuyo fin es estimular la memoria autobiográfica de la persona mayor, mediante elementos externos, como por ejemplo fotografías, realizando un libro personalizado, visionando un álbum familiar, películas, revistas o programas de televisión de su época, recordando o manipulando objetos antiguos, etc.

Actividades culinarias

La alimentación de las personas mayores puede verse afectada por cambios en la percepción de los sabores, falta de apetito, problema en la deglución, etc. La participación en tareas relacionas con el proceso de alimentación pueden incidir positivamente en los anteriores aspectos; no olvidemos que la alimentación es parte esencial de nuestra vida, no solo como acto nutricional, sino también como acto social y cultural.

Algunas tareas que se pueden realizar al respecto son: elaboración de los propios menús y elección de los propios alimentos, realizar la compra de los productos y cocinar, salir a cafeterías o restaurantes, tomar café con amigos y familiares, realizar catas.

Música

Se sabe que la memoria musical es una de las últimas capacidades que se pierden, al estar directamente relacionadas con las emociones.

Escuchar música, identificar canciones, reconocer cantantes o grupos, dar palamas o realizar ritmos, cantar en karaoke, participar en un coro o bailar, tocar instrumentos, escuchar canciones en grupo o de manera individualizada con auriculares, etc.

Estimulación sensorial

La estimulación sensorial consiste en la realización de actividades con el fin de estimular los cinco sentidos, además del movimiento, la percepción y la comunicación con nuestro cuerpo y el entorno que nos rodea.

Crear salas o rincones de estimulación sensorial con materiales tales como, luz natural o artificial, luz ultravioleta, imágenes, proyecciones, elementos con distintas texturas, temperaturas o colores, grabaciones de música o sonidos ambientales, campanillas, difusores de olor, sabores, realización de masajes, baños húmedos (piscina de agua) o secos (piscina de bolas), sillones vibratorios, mecedoras o balancines, etc.

Muñecas, robots y otros

La Dollterapia o terapia asistida con muñecos es aquella que utiliza dichos elementos con el fin de que la persona con demencia establezca vínculos, se ha demostrado que la intervención con este tipo de recursos genera en la persona seguridad y bienestar, e incluso mitiga los estados de agitación.

Para ello es interesante ofrecer a la persona muñecos con aspecto realista, ya sea con forma humana o de mascota, la interactuación puede ser espontánea o guiada por el cuidador; también se pueden llevar a cabo otras actividades alternativas como elaborar prendas, pasear, realizar actividades de cuidado del propio muñeco.

Ejercicio físico

El ejercicio físico se entiende como un modelo de intervención que favorece el envejecimiento saludable. Con el fin del evitar caídas, prevenir la aparición del sedentarismo, de los síntomas geriátricos y del aislamiento propondremos actividades como paseos, psicomotricidad o gimnasia suave, baile, yoga adaptado, ejercicios de respiración, de relajación o estiramientos.

Contacto con la naturaleza

El contacto con la naturaleza y con espacios verdes tiene muchos beneficios sobre la salud de las personas, ya que generan sensación de paz y de tranquilidad.

En este sentido se pueden realizar actividades que tienen que ver con el cuidado de las plantas o de mascotas, cultivo de jardín o huerto, paseos en la naturaleza, etc.

Actividades en la comunidad

Resulta muy interesante llevar a cabo intervenciones intercomunitarias, ya que contribuyen a evitar estereotipos y prejuicios como el edadismo y tienen un carácter inclusivo dentro de la sociedad.

Participar en actividades intergeneracionales, con personas de otros centros de mayores, bibliotecas, colegios, centros culturales, museos, asistir a conciertos o actuaciones, visitar edificios históricos, ir al teatro, al cine o participar en actividades de voluntariado.

Ambiente

El ambiente ha sido mencionado en numerosas ocasiones como terapéutico a la hora de desempeñar cualquiera de las actividades descritas anteriormente. Tener en cuenta aspectos como la luz, el control del ruido, la decoración y el mobiliario, los colores, la ergonomía, la seguridad y el confort, la personalización de espacios y el fácil contacto con espacios exteriores harán más agradable la vida de las personas.

Con la aplicación de estos TNFs se busca humanizar el trato y reconocer que la persona mayor es primero y, antes que nada, un ser humano con su propia historia, cuya dignidad y derechos deban de ser respetados.

Andrea Pabán, Terapeuta ocupacional en Fundación Rey Ardid.

Mayores Rey Ardid Cómo cuidar a personas con Alzheimer