La sociedad evoluciona hacia un envejecimiento notable y por tanto al aumento de la población mayor de 60 años. Este segmento de población es un recurso activo para la comunidad y por tanto se debe fomentar su inclusión. Para eso la OMS pone en marcha un programa de envejecimiento activo con el objetivo de favorecer la participación, la salud y la seguridad de los adultos mayores.

Las ciudades han de jugar un papel importante en este envejecimiento activo, por eso siendo amigables con las personas mayores contribuyen a mejorar su calidad de vida, autonomía y participación en la sociedad a medida que envejecen, así como a aprovechar su experiencia y potencial.

Para ser una ciudad amigable éstas deben adaptarse servicios, infraestructuras y promover prácticas participativas para que el resto de la sociedad asimile el papel de este colectivo y contribuya a su integración.

Esta iniciativa, creada en 2008, comenzó trabajando con grupos en 33 ciudades de la OMS en los que diferentes grupos focales formados por personas mayores comentaban su impresión sobre la situación en diferentes ámbitos sociales y urbanos. A esas impresiones se agregaron informes elaborados por profesionales de los servicios sociales, del sector público, y privado, de voluntariado, de cuidadores y de proveedores de servicios para elaborar una lista de control para ciudades amigables.

Desde la OMS se ha creado una plataforma para realizar intercambios de conocimientos, experiencias y pautas, en la que también se ofrece orientación para evaluar el grado de adaptación existente en ciudades o comunidades sobre la amigabilidad de las ciudades.

¿Qué requisitos deben cumplirse para ser una ciudad amigable?

Existen una serie de requisitos que definen el nivel de amigabilidad de las ciudades que hacen referencia a los siguientes aspectos:

  • Limpieza, orden, estado, visibilidad, seguridad y accesibilidad de espacios al aire libre y edificios.
  • Frecuencia, coste, comodidad, accesibilidad, organización, señalización del transporte.
  • Disponibilidad, ubicación, suministros, servicios, propiedad de la vivienda.
  • Eventos, actividades, sedes, donde se fomente la participación social de la tercera edad.
  • Respeto e inclusión social por parte del resto de la sociedad en los diferentes ámbitos y servicios públicos y privados.
  • Variedad y oferta de opciones que promuevan la participación cívica y el empleo de personas mayores
  • Comunicación e información accesible y bidireccional para integrar a las personas mayores en la sociedad y actividad de las ciudades.
  • Servicios comunitarios y de salud adecuados a este colectivo y adaptado a sus necesidades.

Podéis consultar la lista completa en este enlace.

 

Sin categoría ¿Cómo ser una ciudad amigable con las personas mayores? (Parte 2)