Voy a tratar de hablar de la salud mental (en Francia) a partir de mi conocimiento y también mi punto de vista. Quiero empezar diciendo que yo estudié muy poco acerca de la Salud Mental  a través de mi formación como educador y pequeñas experiencias laborales durante el desarrollo de mi trabajo.
También parece interesante considerar y tener en cuenta que hay muchas formas de enfermedad mental y también que cada persona es diferente…

Hoy, las soluciones que se dan  a los problemas de las enfermedades mentales son variadas: acompañamientos esporádicos, centro de día, hospital de día, casas tuteladas,  casas asistidas para la inclusión de las personas y el tratamiento psiquiátrico. La política en este tema  es el cambio con el objetivo de integrar al individuo a la sociedad y tratar de ser el centro de su proyecto. Si la ley parece clara en este tema, los presupuestos restringidos traen un nuevo reto para este apoyo más cercano a las necesidades y deseos de la persona.
Se da el hecho de haber propuestas que permiten  diversificar, pero no son suficientes para cubrir las necesidades. Por ejemplo, durante una emergencia para la atención de una persona en un hospital psiquiátrico para su protección personal o hacia los demás, es complicado encontrar una respuesta adecuada, o no hay plaza o hay por poco tiempo.  He visto esta situación muchas veces que a menudo traen a la persona con una herida profunda y  falta de respuesta adecuada a la problemática. La persona  pasa a realizar hechos como intentos de suicidio, aislamiento,….etc
Todavía hay un deseo y esfuerzo de adaptación apoyado por el  pueblo con la ley 2002-2 y 7 de marzo de 2005, que ofrece a los usuarios  la obligación de apoyo personalizado. Pero no es fácil de conciliar con la realidad económica.
También puede ser una forma de resistencia de la institución que  tiene dificultades para tener en cuenta su nueva directiva  (la falta de un método de trabajo, el tiempo…) o la resistencia al cambio porque muchas personas no entienden el sentido de lo cambiado. También hay instituciones que considera buena esta legislación y hacen los documentos de petición de este último pero no sirven para obtener resultados reales. Parece una cosa que tuve la oportunidad de observar muchas veces;  para acompañar a una persona hay  muchos  documentos que exhiben una información muy copiosa  pero en realidad son sólo palabras y no tiene sentido para la persona que normalmente está en el centro de atención del usuario. Me paro aqui, pero me parece interesante para formular una crítica porque si la ley articula claramente una idea de respeto al pueblo como  ciudadano y como persona en el centro de su proyecto, la realidad suele ser diferente. Entre palabras y  hechos, a menudo hay una brecha inmensa.

Para dar un ejemplo de una estructura, voy a hablar de las “maison relais” (casas de inclusión social). Esta es posibilidad de vivir  indefinidamente para personas de bajos recursos, en una situación de aislamiento o  gran exclusión y cuyo acceso a la vivienda independiente es difícil en el corto plazo. Es una estructura pequeña y tienen entre 20 y 25 personas, que combina viviendas privadas y espacios comunes. Se benefician de la  presencia de un “host” o una pareja de anfitriones que tienen una cualificación reconocida o experiencia en la inserción social.

Tengo una amiga que trabaja en una casa de Lyon  “maison relais”  y ella es la anfitriona. Fui varias veces a esta estructura y tuve una larga charla sobre las funciones de administración y funcionamiento. Acoge a  numerosas personas con enfermedad mental  en su estructura, pero este no es el único criterio de permanencia en la casa. Las personas que viven allí son de diferentes situaciones de exclusión. Me parece muy interesante  esa estructura porque estas personas de apoyo pueden ofrecerse o cuando quieren hablar (sobre el café u otras), pedir ayuda (administrativa, para el trabajo, por su raza, la gestión de su presupuesto, hacer una cita, el trabajo tiene más autonomía…), mientras que un espacio privado y los espacios compartidos que trata de reducir el aislamiento. Este es un espacio que tratar de ser amable o el anfitrión trata de obtener un poco de impulso por dichas actividades. Me parece muy interesante que  no está limitando la permanencia en el tiempo que permite que una persona no tenga la presión sobre su futuro.

Julien Imbert

Sin categoría El voluntario europeo Julien nos cuenta su visión de la salud mental en Francia