Con la llegada de la Navidad, la flor de Pascua se convierte en la reina indiscutible de la decoración. Aunque puede encontrarse en tonos como el rosa o el blanco, en estas fechas lo más típico es escoger las de color rojo intenso, que evocan el espíritu festivo y aportan un toque de color y calidez durante el invierno.
Y es que esta planta originaria de México, conocida también como flor de Navidad o poinsettia, se ha convertido en un símbolo de alegría, tradición y celebración navideña en muchos hogares.
Sin embargo, la flor de Pascua necesita un poco de cariño para mantenerse en las mejores condiciones durante todas las fiestas, e incluso más adelante si quieres. Por eso, en este post te contamos cuáles son los mejores cuidados para la flor de Pascua, que te ayudarán a mantenerla sana, bonita y llena de color.
¿Qué tipo de cuidados necesita la flor de Pascua?
Cuando hablamos de los cuidados de la flor de Pascua, nos referimos a aspectos como la luz que necesita, la frecuencia de riego, la temperatura ideal, la poda o el trasplante, por lo que a continuación hablaremos en detalle sobre cada uno de ellos.
Riego de la flor de Pascua
Para empezar, vamos a ver cómo regar la flor de Pascua, uno de los puntos más delicados, ya que se trata de una planta que no tolera bien el exceso de agua. Lo ideal es regarla cuando la capa superficial del sustrato esté seca al tacto, lo que suele ocurrir una o dos veces por semana.
En vez de usar regadera, es preferible el riego por inmersión, que consiste en poner el agua en el plato inferior para que la planta de Navidad la absorba desde el fondo. Pasados unos 15 o 20 minutos, retira el agua que no se haya absorbido.
Temperatura ideal para poinsettias
En cuanto a la mejor temperatura para la flor de Pascua, se sitúa entre los 16 y los 22 grados, por lo que suele adaptarse bien a los interiores durante el invierno. Sin embargo, conviene mantenerla alejada de fuentes de calor directo como radiadores, estufas o chimeneas, ya que un ambiente demasiado seco puede perjudicarla.
Además, la poinsettia es muy sensible a los cambios bruscos de temperatura y a las corrientes de aire, por lo que hay que evitar colocarla cerca de ventanas que se abran con frecuencia. Mantener una temperatura estable prolongará la vida de la planta y ayudará a conservar sus hojas en mejor estado.
Luz, un factor vital
Otro aspecto esencial de nuestra guía sobre cómo cuidar la flor de Pascua es la luz, esencial para que conserve su color y vitalidad. En primer lugar, si te preguntas si la flor de Pascua es de interior o de exterior, debes saber que se trata de una planta de interior.
Así, la flor de Navidad necesita un espacio bien iluminado, pero sin recibir los rayos del sol de forma directa, especialmente durante las horas centrales del día. La exposición directa al sol puede provocar que las hojas se quemen o su color pierda intensidad. Por eso, lo más recomendable es situarla cerca de una ventana donde reciba luz natural filtrada.
Poda y trasplante de la flor de Navidad
Aunque a veces se considera a la flor de Pascua como una planta temporal, lo cierto es que con los cuidados adecuados puedes conservar estas flores hasta mucho después de las fiestas.
Tras la floración, que comienza en enero y es la época en que las hojas se empiezan a caer, es recomendable podar la flor de Pascua para estimular su crecimiento. Esta poda consiste en cortar los tallos, dejándolos de unos 10 o 15 centímetros de longitud.
El trasplante suele hacerse en primavera, cuando la planta inicia su fase de crecimiento. En ese momento, conviene cambiarla a una maceta más grande y renovar el sustrato, pudiendo utilizar abono para plantas de interior que aporte los nutrientes necesarios.

¿Por qué se le caen las hojas a la flor de Pascua?
La caída de las hojas de la flor de Pascua es algo común, dado que se trata de una planta sensible que puede reaccionar a pequeños cambios en su entorno. Si notas que a tu planta de Navidad empiezan a caérsele las hojas, revisa que no esté expuesta a variaciones de temperatura, corrientes de aire o fuentes de calor.
Otros factores que pueden influir son la iluminación, que debe ser suficiente pero sin recibir los rayos del sol de forma directa, y el riego. En la mayoría de los casos, la caída de hojas es una reacción temporal y, con un entorno más estable, la planta puede recuperarse sin problemas.
¿Y las hojas amarillas a qué se deben?
La aparición de hojas amarillas en la planta es una señal bastante habitual y suele indicar que la planta está pasando por un pequeño desequilibrio. Pero no te preocupes, no se trata de una de las enfermedades de la flor de Pascua, sino que suele deberse a un riego excesivo o a una falta puntual de luz natural.
También es posible que las hojas se vuelvan amarillas debido a un ambiente demasiado seco, si la planta está cerca de un radiador u otra fuente de calor.
Para evitar que siga ocurriendo, revisa si ha habido cambios en el entorno o la frecuencia de riego de la planta y ajusta ligeramente lo que sea necesario para que tu flor de Pascua recupere su aspecto saludable.
¿Cómo puede volver a tener las hojas rojas?
En caso de que tu flor de Navidad haya perdido el color rojo intenso de sus hojas, debes saber que es posible recuperarlo con los cuidados adecuados. Lo más importante es garantizar que la planta reciba el ciclo correcto de luz y oscuridad, ya que su coloración depende en gran medida de la cantidad de horas de oscuridad que tenga cada día.
De nuevo, mantener una temperatura estable, evitar corrientes de aire y regar con moderación ayudarán a que la planta se recupere. También es importante proporcionarle un ambiente luminoso, pero sin sol directo. Con paciencia y atención, la flor de Pascua podrá recuperar ese color rojo característico que la convierte en la protagonista de la Navidad.
Las mejores flores de Navidad en Zaragoza
Pero además de tener en cuenta los cuidados que la planta necesita, es fundamental destacar la importancia de adquirirla en un establecimiento de confianza, donde garanticen que esté sana y libre de enfermedades. Comprar en una floristería especializada asegura que la flor de Navidad esté en óptimas condiciones y te permite obtener asesoramiento profesional para mantenerla en buen estado durante todas las fiestas.
En Zaragoza, Fundación Rey Ardid, que cuenta con dilatada experiencia en el sector debido a su servicio de floristería online, ha inaugurado recientemente la Floristería Rey Ardid, junto al Mercado Central de la capital aragonesa. Allí encontrarás plantas y flores cuidadas con el mayor mimo y la máxima profesionalidad, garantizando que tu flor de Pascua esté sana y lista para brillar durante toda la Navidad.



