Para las personas que ahora  cuidan a su familiar en casa, están solos, o a pesar de tener los cuidados garantizados, ven que su hogar deja de ser un espacio seguro.

Cuando se precisa de mayor asistencia y supervisión nocturna, las habilidades de manejo y de comunicación requieren de una formación específica y cuando su cuidador o cuidadora sufre las consecuencias de la fatiga o la frustración, es la hora de pedir ayuda profesional.

No estáis solos.

Las emociones de  culpa, soledad o frustración del cuidador, son eso, emociones. Propias todas ellas de nuestra condición humana, y que precisan de acompañamiento hacia el cuidador para que tenga claro lo más importante:  No ha fracasado en el cuidado. 

Dar el paso, y comenzar a pensar en acompañar a tu familiar a un centro residencial, precisa de una gran dosis de amor y generosidad que hace que pienses en qué es lo mejor. Pero la pregunta es…

¿Qué es lo que tu familiar necesita los primeros días en una residencia?

En la fundación Rey Ardid, desde nuestros centros, ayudamos a que estos primeros pensamientos y dudas se traduzcan en opciones reales sobre todos nuestros recursos.

Todo ello, dentro de las fases del itinerario de atención por el que pasa la persona:

  1. Tratamientos específicos de tipo cognitivo o físico realizados en el centro especializado Rosales.
  2. Atención diurna en horarios adaptados a las circunstancias individuales o familiares.
  3. Atención continuada residencial, donde su hogar seguirá siendo su hogar, sus gustos, preferencias y deseos seguirán importando y lo cotidiano seguirá teniendo sentido.

Desde que el familiar realiza la primera llamada de petición de información, se inicia el proceso de acogida de ingreso y acompañamiento donde, de forma paralela, la familia pasa por el mismo itinerario que el residente, al cual se acompaña durante toda la adaptación, que será muy variable dependiendo del tipo de persona / familia

La adaptación en geriatría puede ser tan amplia como variable.

Algunos profesionales de la geriatría estiman un periodo mínimo de 90 días hasta que la persona interioriza nuevos hábitos, un nuevo espacio y convierte el centro en su nuevo hogar.

La clave: Trabajar la confianza.

 Confianza: dícese de la esperanza que uno tiene para que algo suceda, funcione de una determinada manera, o que otra persona actúe como ella desea”

Los Primeros Días En Una Residencia De Ancianos
Confianza, comprensión y transparencia son claves

¿Qué pueden hacer los profesionales de nuestras residencias por tu familiar?

Siendo conscientes de la dificultad que suponen los primeros días en una residencia de mayores, desde el centro, los profesionales pueden ayudarte de la siguiente manera: 

  1. Trabajan la confianza para escuchar y ofrecer el mejor recurso adecuado a su necesidad. 
  2. Acompañan en la expresión de emociones negativas que pueden nublar la toma de la mejor  decisión.
  3. Elaboran programas de atención específicos para la familia tanto a nivel grupal como individual en todo el proceso de adaptación con sesiones formativas y de apoyo emocional que favorecerán el proceso de adaptación.
  4. Proporcionan formación específica sobre cuestiones prácticas, cotidianas o sobre la fragilidad por la que se enfrenta su familiar y que puede ayudar a asimilar situaciones que puedan o se estén produciendo.
  5. Cuidan desde el cariño, el amor y el compromiso por las personas más vulnerable y respetan sus derechos.

Consejos para el familiar ante el proceso de adaptación:

  • Reflexione: usted no es responsable de  la condición de su ser querido. El deterioro por la edad es inevitable.
  • Entienda: nunca puede tener el control total del cuidado del mayor.
  • Comprenda: si el familiar está en un centro es porque requiere atención constante; y constituye un entorno adecuado para él.
  • Piense: en las visitas puede llevar objetos que le gusten a su familiar y propiciar un ambiente agradable y de interés para el residente.
  • Reconozca: como cuidador familiar, usted está en una difícil situación, con mucha responsabilidad. Enfrenta grandes decisiones, mucha presión y sentimientos encontrados.
  • Sea paciente: es cuestión de tiempo para que todos estén adaptados, se asimilen las nuevas rutinas, e incluso surjan nuevas relaciones de afecto y amistad

Desde Fundación Rey Ardid cuidamos desde la confianza, la transparencia y para que las decisiones importantes, basadas en el cariño sean las más acertadas.

Porque las residencias de hace 20 años no son las de ahora, y porque seguiremos hoy, trabajando por las residencias del mañana.

Paula Álvarez Alegría
Residencia Rey Ardid Rosales
Centro especializado en Alzheimer y demencias
Directora
+34 976 54 17 82 

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