¿Qué hemos hablado ya del Bullying y el Cyberbullying y qué nos queda por hacer?

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Por Marina Alda, Psicóloga del Programa de Terapia Familiar y el Programa Sensibles, Fundación Rey Ardid


Al acoso hay que llamarlo por su nombre. Es violencia. Y para acabar con ella es esencial que la sociedad en su conjunto entienda que la violencia entre niños y niñas es intolerable. La implicación de familias, docentes y los propios menores es clave en esta lucha.

¿Qué es el acoso escolar?

Es el hostigamiento repetitivo e intencionado de una persona a otra que tiene dificultad para defenderse (Allué Escur et al., 2017). Para que hablemos de acoso deben cumplirse cuatro criterios:

  • Hostigamiento: molestar, pinchar, perseguir, provocar (burlas, agresiones, cuchicheos).
  • Repetitivo: la misma persona recibe el daño una y otra vez.
  • Intencionado: no es un accidente, se hace a propósito.
  • Dificultad para defenderse: la víctima está en posición más débil (por timidez, físico, edad, ser nuevo, acento…).

Si falta alguno de estos criterios, no es acoso, sino otra cosa (un conflicto, un accidente…). Por ejemplo, si un niño recibe insultos constantes pero tiene apoyos y es capaz de defenderse, estaríamos ante un conflicto, no ante acoso. Esta distinción es importante porque las consecuencias psicológicas y la intervención adulta son diferentes.

¿Cuánto afecta?

Los casos graves son minoría: afectan entre un 3 y un 10% de escolares. Sin embargo, entre un 6 y un 20% sufren conductas violentas como insultos, sobrenombres, ser ignorado o que le escondan cosas. La prevalencia ha aumentado por la incorporación del ciberbullying y por una mayor concienciación que permite detectar más casos (Torrego, 2023).

Tipos de acoso

  • Verbal: insultos, motes ofensivos, desprecios.
  • Físico: empujones, golpes.
  • Psicológico: amenazas, intimidaciones, chantajes.
  • Social: rechazo a participar en grupo, difusión de rumores o información íntima, exclusión pública.
  • Sexual: tocamientos, coerción, rumores sobre orientación o comportamiento sexual.

Consecuencias: especial atención al ciberbullying

Entre las consecuencias del Bullying y Ciberbullying encontramos:

  • Síntomas depresivos y ansiosos: el rechazo, la humillación de nuestros iguales genera una tristeza profunda que a su vez socava nuestras habilidades y hace que seamos más susceptibles de experimentar ciberbullying (círculo vicioso).
  • Absentismo Escolar y Aislamiento Social: el miedo y malestar que experimentan en el colegio lleva al abandono académico y a quedarse en casa, lo que aumenta a su vez la desconfianza en los demás y aumenta el miedo al exterior. Esto puede desembocar en sintomatología grave.
  • Ideación y Conducta Suicida

Una de las consecuencias más graves del bullying es la ideación y conducta suicida. ¿Por qué el ciberbullying está tan relacionado con ello? Joiner (2005), en su Teoría Interpersonal del Suicidio, señala la sensación de no poder escapar/estar atrapado como un factor clave.

No es que las redes sociales sean más violentas (explican solo un 0,4% del malestar adolescente, Ferguson, 2026). El problema es que la violencia se traslada a múltiples ambientes (off-line, online, familiar, de pareja), lo que reduce el sentimiento de pertenencia y aumenta la sensación de estar atrapado (Ai et al., 2017; Jiménez et al., 2024). El apoyo social percibido de los adultos es un importante factor amortiguador del bullying, incluyendo tanto a padres como profesores de referencia.

Participantes del Acoso – Volver al equilibrio de poder es responsabilidad de todos

¿Por qué se mantiene el acoso?

Hay que mirar a quién beneficia la dinámica. El poder depende de los privilegios: culturales (cultura dominante en el país donde se vive), macrosociales (idioma nativo del lugar, ser hombre-cis, ser negro, estatus socioeconómico alto), microsociales (antigüedad en el grupo, ser “el nuevo”) o estereotipos sociales (llevar gafas, ser rubio…).

Una herramienta útil para prevenir en clase es la actividad la “carrera interseccional” y la «carrera de la vida», que explicamos detalladamente al final del artículo.

Poder vs. Autoridad

La autoridad no es negativa per se: la de un profesor permite formar, la de unos padres permite educar. Viene del latín auctor (modelo) y augere (hacer crecer, potenciar). Es la capacidad de hacer que otros modifiquen su comportamiento y “hacer crecer” sin necesidad de recurrir a la fuerza, sino por su figura de modelo con valores claros y congruentes con sus acciones.

En cambio, el poder entendido como fuerza (RAE: ser más fuerte, vencer) sin autoridad pierde su sentido social y de justicia e igualdad. Pudiendo dar lugar a situaciones de abuso de poder (por ejemplo, el bullying).

Por otro lado, ser víctima no implica que mis acciones sean per se positivas: yo puedo haber revelado una intimidad de alguien y como consecuencia recibir un hostigamiento desproporcionado del que no puedo defenderme (Ej. por ser «la nueva»). Se trata de una situación de ciberbullying social, y su solución pasa por abordar tanto el abuso de poder como la responsabilidad de la víctima por su acto inicial.

Intervención para docentes

Preguntas circulares que exploren el papel y responsabilidad de cada parte (¿Qué hacía Juan, mientras tu cortabas las cuerdas de la mochila de Eric?):

  • Si el daño es elevado y la situación es claramente abusiva: se entrevista individualmente a cada implicado, validando su emoción y responsabilizando de sus actos. Se pregunta: ¿Qué necesita que el otro haga? ¿Qué puede hacer él por el otro? El agresor se disculpa (no pide perdón) y es la víctima quien decide si perdona o no. La reparación debe ir dirigida a la víctima.
  • Si el daño es moderado y las posiciones están equilibradas: hablamos de conflicto, y la intervención adulta se orienta a reducir la tensión y mediar, sin la asimetría del acoso (Allué Escur et al., 2017, Anexo 4).

Dinámicas de Prevención

Una buena dinámica para tomar conciencia en clase y prevenir el bullying es la “rueda interseccional de los privilegios y la carrera de la vida”. En la carrera de la vida partiendo todos del mismo punto, quienes tengan ciertos privilegios avanzan un paso. Una vez se hayan recontado todos los privilegios, empezarán la carrera desde esos puntos. Unos estarán más avanzados que otros. Eso nos permite ver qué aspectos de nuestra persona nos conceden privilegios sobre otros y cuáles otros suponen que partamos con desventaja en la carrera de la vida.

A partir de esta dinámica se puede introducir el ejercicio de “cambio de cuerpos”, las personas se intercambian las posiciones iniciales, los más avanzados con los más alejados y realizamos la carrera. Tras esto volvemos a la casilla de salida de nuestros “nuevos cuerpos” y sentados reflexionamos sobre las condiciones, que, atravesadas por la mirada social, nos aventajan o nos limitan. El objetivo es favorecer la empatía con nuestros compañeros y prevenir dinámicas de poder.

Tip: Es especialmente útil con adolescentes plantearles las actitudes que ven por parte de los adultos, más que las suyas propias.

Referencias

Ai, T., Xu, Q., Li, X., & Li, D. (2017). Interparental conflict and Chinese adolescents’ suicide ideation and suicide attempts: the mediating role of peer victimization. Journal of Child and Family Studies, 26, 3502-3511. https://doi.org/10.1007/s10826-017-0837-y

Allué Escur, S., Carmona Durán, A., Mira, M., & Velázquez Lemus, P. (2017). Yo a eso no juego: guía de actuación frente al acoso y el ciberacoso para padres y madres (E. Tort Bodro & P. García Berrocal, Coords.; Escuela de madres y padres). Save the Children España. Recuperado de: https://www.savethechildren.es/sites/default/files/2021-07/guia_acoso_ciberacoso_savethechildren.pdf

Ferguson, C. J. (2026). Links between social media use and mental wellness in youth are an artifact of other factors: Implications for public policy and meta-analysis. Current Psychology, 45(6), 1-10.

Jiménez, T. I., Estévez-García, F., & Estévez, E. (2024). Conducta suicida en adolescentes: un estudio ecológico-relacional.Psicothema, 36(4), 389-402. https://dx.doi.org/10.7334/psicothema2023.258.

Joiner, T. E. (2005). Why people die by suicide. Harvard University Press.

Torrego, J.C. (Coord). (2023). Estudio estatal de la convivencia escolar en centros de Educación Primaria. Ministerio de Educación y Formación Profesional: https://www.educacionyfp.gob.es/dam/jcr:f51bcbcd-75f7-463a-b302-83a10756445b/estudio-estatal-sobrela-convivencia-escolar-en-centros-de-educacion-primaria-vf.pdf